lunes, 21 de diciembre de 2009

Psicología básica del poker

Seguro que más de una vez nos hemos quedado observando a los jugadores de poker en los torneos televisados. Resulta admirable como los mejores son capaces de mantener la tranquilidad, aunque ya se sabe que la profesión va por dentro. En ocasiones se juegan miles o hasta cientos de miles de dólares sin soltar ni una mueca de nerviosismo, lo que popularmente se conoce como cara de poker.

No resulta complicado entender la psicología del poker, lo difícil es aplicarla. Ya que tenemos que estar en varios frentes a la vez: controlando nuestros movimientos, nuestros gestos, etc. pero al mismo tiempo con el cerebro a toda máquina haciendo lo contrario, controlar a los rivales y al mismo tiempo maquinando la estrategia a seguir.

Es imprescindible permanecer tranquilo en todo momento, ya que a través de las emociones podemos dar pistas a nuestros rivales, lo cuales en todo momento andan elaborando mentalmente una lista de conductas y movimientos que hacemos según qué momento de la partida.

Aunque pueda parecer una tontería o quizás exagerado, no está demás aprender un poquito de psicología básica, en ocasiones puede marcar la diferencia entre ganar y perder. Nos puede ayudar a estar un paso por delante de nuestros rivales, sobre todo si estos no son experimentados.

Hay que saber ganar y saber perder, cuando uno pierde una mano no es muy recomendable tratar de recuperar rápidamente lo perdido, la ansiedad es mala consejera y compañera en este tipo de juegos. Lo más importante que uno puede hacer es juzgar con calma la situación y tener tanta paciencia como sea posible.

Por tanto es importante jugar el juego siendo consciente de que en ocasiones vamos a perder, lo que hará una eventual derrota se asimile más fácilmente. De hecho, esto si es psicología básica y uno podría aplicarlo a su vida diaria, no solo en la mesa de poker. Las estadísticas del juego pueden ayudar a comprender la sucesión de victorias y derrotas, y se pueden ajustar las expectativas acorde a ello.

En el poker aparte de la psicología, intervienen también las matemáticas, uno no puede estar pendiente únicamente de las cartas que tiene en la mano o sobre la mesa, si se presta atención aún con una mala mano podemos ganar más de una partida, si por un lado somos capaces de adivinar hasta cierto punto las posibles cartas de nuestro rival y además las probabilidades matemáticas nos son favorables, las posibilidades de ganar y jugar más tranquilo aumentan.

Si quieres profundizar en este tema te recomiendo el artículo Poker y probabilidades matemáticas, pero volviendo al tema de la psicología, es importante también tener la mente despejada, para jugar y ganar lo mejor es no tener la cabeza ocupada con otros problemas, no andar necesitado de dinero, no estar cansando, ni con hambre, debes estar al 100% y relajado – en la medida de lo posible –.

También debes ejercitarte para mejorar tu capacidad de concentración; hay muchas cosas que puedes hacer para poder focalizarte mejor y durante más tiempo, debes ser capaz de manejar la presión mientras juegas, para así poder tomar la mejor decisión en los botes más importantes.

Y por último, y aunque esto nos conduzca a las puertas del averno, no queda más remedio que aprender a mentir. No todo el mundo sabe mentir, es algo que se puede perfeccionar y que bien hecho nos puede ayudar en muchas ocasiones para controlar la mente de los otros jugadores, y meterles más presión.

Articulo original publicado en Saberperder.

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